Inicio » Sala de prensa » Noticias de Derechos Humanos » Graves señalamientos de ACORE pone en riesgo la vida de defensores de derechos humanos
Graves señalamientos de ACORE pone en riesgo la vida de defensores de derechos humanos

Graves señalamientos de ACORE pone en riesgo la vida de defensores de derechos humanos

El día de ayer, seis de julio, Soraya Gutiérrez, en su condición de vocera del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado – Movice, intervino en la audiencia pública de la Corte Constitucional para revisión del Acto Legislativo 01 de 2017. En la misma, se solicitó a la Corte establecer un régimen más estricto para investigar y sancionar aquellas conductas cometidas por miembros de la Fuerza Pública dada su posición de garantes.

Luego de su intervención, el General en retiro Jaime Ruíz Barrera, representante de la Asociación Colombiana de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares – ACORE, dedicó buena parte de su alocución a señalar y estigmatizar la labor del Colectivo José Alvear Restrepo (CAJAR) y otras organizaciones de derechos humanos.

Puntualmente los señaló como parte de la “extrema izquierda radical” y de desarrollar un papel dentro del conflicto armado, descrito por él como la “guerra jurídica”, la cual según su apreciación, tendría como objetivo propinar una derrota a las fuerzas militares y dejarlos “consumidos, acabados y eliminados”. Su discurso pretendió, en buena medida, vincular al CAJAR y otras organizaciones de Derechos Humanos con grupos armados ilegales y organizaciones criminales.

Sin embargo, uno de los hechos más graves ocurrió al finalizar la audiencia, cuando una señora que se identificó dudosamente como defensora de derechos humanos. Inquirió a la vocera del Movice preguntando por su esquema de protección, asegurando que se había presentado un incidente de seguridad en el corredor de la Corte,  y que el GAULA estaba enterado de esta situación y pendiente de lo que requiriera. Sin embargo, se retiró rápidamente de la sala de audiencias y los policías presentes en el pasillo desmintieron que se hubiera presentado hechos relevantes para la seguridad del recinto.

Es clave recordar que argumentos y señalamientos como los esgrimidos por el General (r) han traído como consecuencia que a las y los defensores de DD.HH y las víctimas de crímenes de Estado se nos señale como actores de una guerra, lo que a la postre ha legitimado incontables agresiones en nuestra contra. Durante el año 2016, la Defensoría del Pueblo registró 134 homicidios a personas de movimientos sociales.

Por todo lo anterior, hacemos un llamado a las instituciones del Estado encargadas de velar y garantizar nuestros derechos, para que rechacen este tipo de estigmatizaciones y ataques. Además, para que se tomen medidas encaminadas a reconocer la legitimidad de la labor de las y los defensores de derechos humanos y, las víctimas y sus organizaciones.

 

Escrito por Área de prensa Movice

[email protected]